Este libro es como una tinaja llena de agua hasta arriba, porque sabemos que el Espíritu de Jesús resucitado que habita en su iglesia lo va a convertir en instrumento de sanación para su pueblo que tiene hambre y sed de la salvación que viene de arriba. Estamos seguros que estas líneas, fruto de la fecundidad del ministerio de Jesús, serán una bendición para el pueblo que camina rumbo a la tierra prometida, donde no habrá luto ni llanto.
"Dios, en su plan de salvacion ha querido asociar a los hombres como colaboradores de su obra libertadora. Toda la historia de la salvacion esta marcada por esta constante." P. Dario Betancourt